Así decía una canción y así es la vida: no pretendamos dirigirla a un lugar determinado ni mucho menos acelerar su ritmo; subámonos a ella y dejémonos conducir allí donde quiera llevarnos, disfrutando de cuanto encontremos a nuestro paso, viviendo cada momento de la mejor manera posible procurando nuestra felicidad y la de los que nos acompañan en ese largo paseo.
Y como ha llegado San Viernes, os deseo que le rindáis culto disfrutando devota e intensamente de este nuevo fin de semana que la vida nos trae, lentamente, cada siete días no más.
¡Cuidaos, vivid la vida intensamente y procurad ser muy felices!
Como dice Mago de Oz «Echa a andar y si la vida te pisa desenvaina una sonrisa y vuélvete a levantar»… y baila al ritmo de su canción.
Por tierra, mar o aire, a velocidad de liebre o a paso de tortuga, derritiéndose o congelado, blanco de nieve o morado de frío, el caso es que siempre llega a tiempo, como el cartero, a traernos el esperado mensaje.
Aunque pareciese que esta vez no llegaría a tiempo, porque ese tiempo transcurría más lentamente quizá debido a la ola de frío siberiano que congela casi todo por aquí pero nunca las ilusiones ni las esperanzas ni las ganas de vivir, disfrutar y amar, aquí lo tenemos puntual y alegre como siempre con su mensaje sabor arcoíris:»Atención! traigo conmigo un nuevo fin de semana vestido de fiesta con su camisa blanca y… muchas ganas de diversión».
Hablando de diversión y de baile, aceptad un consejo para el baile de la vida: baila como tú quieras bailar, no dejes que nadie marque tu ritmo, que nadie entorpezca tus pasos y mucho menos que te impida bailar como quieras, siendo tú misma.
Y con el Viernes yo también os deseo un fin de semana feliz y dichoso en el que disfrutéis de las cosas bellas de la vida, en el que bailéis vuestro baile preferido y en el que
¡Os cuidéis, viváis la vida intensamente y seáis muy felices!
La música es expresión de los sentimientos, del estado de ánimo y según el estado anímico de cada momento surge un tipo de música y por contra producimos o reproducimos un tipo de música diferente para provocar diferentes sentimientos y emociones que creemos adecuadas para cada momento.
Pero en general, en la mayoría de las ocasiones, utilizamos la música para expresar y provocar alegría, para celebrar algo positivo y para procurar transmitir y contagiar a los demás ese estado anímico de alegría y ganas de disfrutar de la vida.
Asimismo, los instrumentos musicales son símbolos de animación y alegría de vivir.
Pero en el lenguaje hay un instrumento que expresa como ninguno la alegría que nos embarga, un instrumento sencillo y poco conocido aunque se utiliza tanto en orquestas como en la música y en los bailes populares yo diría que de cualquier parte del mundo; viendo el título de esta entrada imagino que ya sabéis de qué artilugio estoy hablando e imagino que igualmente conocéis la expresión «más contento que unas castañuelas» para expresar un estado de alegría especial, de euforia y ganas de transmitirla a los demás.
Por eso, para que no caiga en desuso, para que las tengamos presentes y las valoremos, os dejo una interpretación que me ha llamado la atención por no haberlo escuchado antes; me refiero a la interpretación de un precioso tango «la cumparsita» a ritmo de castañuelas.
Confío en que, una vez superado el lunes, también estéis todos «más contentos que unas castañuelas» y que ese sea vuestro estado de humor habitual y perpetuo.
Lo completo con la actuación de la mejicana Lucero Tena, virtuosa de «los palillos», otra forma como son conocidas las castañuelas, en el intermedio de la obra «la boda de Luis Alonso»
Después de diez días disfrutando de una lumbalgia aguda, disfrutando porque puedes ver las estrellas sin necesidad de asomarte a la ventana, ya sea día, noche, esté nublado o con cielo límpido, simplemente un movimiento inadecuado te produce esa sensación intensa que te hace aullar a la luna aunque sea luna nueva o esté escondida.
Diez días disfrutando de un cielo incomparable, un ángel de la guarda único e irrepetible, una enfermera particular impagable que después de cuarenta años (de soportarme) sigue tan solícita, atenta y cariñosa, malcriándome con sus atenciones, cuidados, mimos, caricias y otras delicadezas tanto físicas como espirituales y anímicas, tanto o más que el primer día allá en el siglo pasado; hablo de mi queridísima y sufrida esposa, nunca valorada en su justa medida ni tampoco pagada como merece, en la misma moneda de amor, cariño, atenciones y detalles.
Es en momentos como estos cuando se la valora un poco más y se agradece también de una manera un poco más tierna aunque sin llegar ni de lejos a lo que se merece y que en nuestro interior reconocemos, esa deuda acumulada durante tantos años, pero aun así somos incapaces de comenzar a pagar aunque sea en cómodos plazos; por eso quiero al menos dejar aquí mi reconocimiento de esa deuda impagada e impagable.
Bueno, he comenzado el post pensando en que ya puedo mover el esqueleto con cierta soltura aunque sin abusar, con cuidado para no recaer de nuevo.
Y hablando de mover el esqueleto, lo mejor es moverlo al ritmo de la música y mejor también un esqueleto forradito de carne bien colocada, con entrantes, salientes, curvas y aun michelines todo en su sitio preciso, pero también los esqueletos limpios crean un bonito espectáculo como el que os ofrezco en el siguiente vídeo que espero os guste pero no intentéis tomarlo crudo, sin prescripción facultativa.
¡Cuidaos, vivid la vida y procurad ser muy felices!
¡Ah! y agradeced las atenciones de quienes os rodean y procuran haceros felices correspondiendo de la misma o parecida manera.
Aunque han pasado sólo un par de días, dado que hacemos esas divisiones por años, parece que hiciera un largo tiempo desde mi última entrada allá a finales del año 2016 así que como si hubiera pasado todo un año en lugar de simplemente haber dado un paso para cambiar la fecha del calendario, preparo pues un adecuado recibimiento a este año recién nacido para darle la bienvenida y a todas vosotras, las personas que me visitáis, también una nueva bienrevenida al mismo viejo blog pero con la cara también remozada, «bien lavá y recién pintá» que dirían en mi pueblo.
Como tengo la impresión de que las celebraciones de fin de año nos han dejado un poco sensible el oído y sin ganas de que lo maltraten más, he decidido que el recibimiento sea más bien con celebración visual más que acústica y comenzar el año con algo lleno de belleza colorido que seguro os gustará.
Así que ¡BIENVENIDOS TODOS A ESTA VUESTRA CASA! , tanto el tan esperado 2017, como todas vosotras, las personas que ya visitabais este rincón, las que lo hacéis por primera vez, que confío no sea la última, y a todas las demás que os vayáis incorporando día a día, pasad, acomodaos y disfrutemos de la vida y de nuestro invitado especial mientras lo vamos desnudando, día tras día, hoja tras hoja.
Os dejo pues disfrutando de la dulce voz de Sara Brighman y su canción This love y sobre todo del precioso montaje de Selena que no tengo ninguna duda de que os encantará y lo disfrutaréis, tanto más si lo hacéis a pantalla completa.
Y este año, al igual que el anterior…
¡Cuidaos, disfrutad intensamente de la vida y procurad ser muy felices!
En cuanto a las uvas para recibir el año, comedlas con calma, con rituales o sin rituales, con deseos especiales o simplemente con el deseo de vivir el día a día, los deseos tal vez se cumplan, esos u otros mejores, quién sabe…!
El 2016 no fue tan mal, por qué no va a ser tan bueno o mejor el 2017?
365 días tienen la respuesta.
Os espero para seguir con las buenas costumbres:
¡Cuidarnos, vivir la vida intensamente y procurar ser todos muy felices!
¡..Que importa un día, Está el ayer alerto al mañana, mañana al infinito ... Ni el pasado ha muerto, ni está el mañana, ni el ayer, escrito..! -Antonio Machado-
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Aprendí que el amor crece y renace tras las ortigas del campo. Que la vida es un vendaval que se enreda en mi falda. Que el dolor te hace fuerte y la dulzura te roba un beso.
Artículo 19. Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión. ---Declaración Universal de Derechos Humanos.
"Los hombres no sucumbimos a las grandes penas ni a las grandes alegrías, y es porque esas penas y esas alegrías vienen embozadas en una inmensa niebla de pequeños incidentes. Y la vida es esto, la niebla."
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