Tu húmedo y fresco aroma.

Mientras en la tórrida tarde de verano

el bochorno nos clava a las sombras

y nos empuja a las fuentes y a los ríos,

cuando el ardiente sol seca las ideas

pero hace manar el sudor

por todos los poros del cuerpo,

empapando incluso los pensamientos,

pienso en tu aroma fresco y húmedo,

añoro tu aroma húmedo y fresco,

anhelo sentir de nuevo,

tu inconfundible e imborrable fragancia.

 

Pienso en tí con la esperanza de tu venida,

espero y deseo que lleques pronto,

con aquellas nubes que veo en lontananza

como enormes flores de algodón,

creciendo y aproximándose, tornándose grises.

Mientras se acercan, saboreo el recuerdo

de nuestro último encuentro bajo la lluvia

con un precioso arcoíris adornando nuestro cielo.

 

Con ese intenso recuerdo, casi te siento de nuevo

mientras truenos y relámpagos cruzan los cielos.

Las primeras gotas baten el suelo, la lluvia arrecia

y aquí estás de nuevo adueñándote del aire,

embriagando mis sentidos,

haciéndo que hinche mis pulmones

tratando de apoderarme de todo tu ser,

de todo el frescor y aroma

con el que impregnas todo,

sensaciones con recuerdos de infancia,

“Frescor y aroma de la tierra mojada”.

 

 

 

 

 

 

Nostalgia de otoño

Hace muchos días que llegó el otoño, de mala gana, simplemente porque el calendario le obligaba, tenía los billetes con fecha fijada y sin posibilidad de cambio, todavía con sus ropajes de verano deshaciéndose en jirones, con más ganas de playa que de comenzar su tarea de desnudar árboles, lo que ha ido haciendo lenta y pausadamente quedándole todavía bastante tarea pendiente.

Pero algo o alguien le hizo mudar el semblante: esos que no respetan la naturaleza ni el tiempo ni los biorritmos ni ciclos vitales le hicieron modificar los horarios, algo que no le sentó precisamente bien y lo tornó más sombrío, más frío y menos comunicativo.

Tras unos días zascandileando mostrando sus más vivos colores, jugueteando con las temperaturas y probando nuestra capacidad de cambio de ropa, de vestirnos o desvestirnos al compás de sus caprichosos cambios, al fin, como castigo a nuestras protestas por no saber acomodar nuestro vestir y nuestros bailes a su ritmo cambiante, al fin, digo, se muestra serio y sin contemplaciones mostrando triunfante su baza ganadora, exhibiendo todo su juego y poderío y enseñándonos con una mueca sardónica lo que siempre ha sido, un otoño que se precie, adulto y bien plantado.

Ha dejado sus suaves modales desvistiendo dulcemente a los árboles y dejándolos a medio desnudar con sus vestimentas tiñendo de mil colores la tierra a sus pies y con rudeza más propia de su primo Invierno, azota sin compasión con todos los elementos:  fuertes vientos, agua a raudales e incluso nieves, regalo de su compañero de correrías por estas fechas el frío viento del norte que castiga sin compasión.

Y este otoño impasible e implacable hace cambiar incluso los sentimientos, los pensamientos se tornan también más fríos y serios, nace la nostalgia y sensaciones de pérdida, ya sean pequeñas cosas o incluso la vida poco a poco, de a pocos o de a todos, total y absoluta.

Y nos da por pensar en esas pérdidas, en esas cosas o personas que se fueron tal vez para no volver o quizás tan sólo en una larga ausencia hasta un ambiente más primaveral.

Pero otoño o invierno, primavera o verano, nostálgicos o exultantes, la vida continúa su curso e igualmente nosotras, sin excusas para no alegrarnos por ello y mostrar nuestra mejor sonrisa dando vigencia a ese refrán tan positivo: “al mal tiempo buena cara”

Así que como de costumbre siembro de nuevo mi consejo habitual:

¡Cuidaos, vivid la vida intensamente y procurad ser muy felices!

Y olvidándoos de los sinsabores del lunes, animad la semana con la poesía de Mario Benedetti y el canto de Martirio.

¿Im-posible?

captura

.

No abandones al primer intento;

aquello que parecía imposible

si de verdad lo deseas

puedes conseguirlo

con tesón y constancia.

.

equilibrio

 

Asuntos pendientes

Como dice María Rozalén, hoy es hoy y ayer fue pasado; hay que volver a vivir y a confiar, sacudirse el rencor de la piel y la sal de los ojos.

Qué bueno sería olvidar todo aquelo que nos hiere como consecuencia de actuaciones del pasado y descubrir al fin que no quedan asuntos pendientes que nos pesen en el presente y nos condicionen el futuro.

Entre otros asuntos pendientes, que confío en ir reduciendo poco a poco, tenía este tan agradable como es escuchar y dar a escuchar de nuevo a María Rozalén, lo que siempre es un placer y más si está acompañada, como ahora, por otro gran artista como es Abel Pintos.

Disfrutemos de los “Asuntos pendientes” de Rozalén y Abel Pintos mientras reflexionamos un poco sobre los nuestros y la forma de solucionarlos.

¡Cuidémonos, disfrutemos de la vida y procuremos ser muy felices!

(Sin casi ningún asunto pendiente)

Ver letra: Seguir leyendo “Asuntos pendientes”

Di-vagando

Pulso el play para escuchar a Alyssa Ramsay con el cello y Jeanie Chung en el piano interpretando este precioso rondó de Dvorak y dejo vagar mi mente, que escapen mansamente los recuerdos y pensamientos sin mirarlos a la cara, sin pretender reconocerlos ni exigirles metas ni temas ni plazos, que fluyan por su propio peso, dulcemente, casi imperceptibles, como en una nebulosa, suave velo que hace que apenas se vislumbren sin distinción en una suave mezcolanza que irradia un tímido resplandor irisado donde se mezclan pensamientos de todo tipo, recuerdos de toda época junto con ideas de todo tipo y color y sentimientos de todo sabor, dulces, amargos, picantes, punzantes que causan dolor, chispeantes que incitan a la risa, cálidos y hasta ardientes que incitan al cariño, a la amistad, incluso al amor pasional.

Si introdujese mis manos en esa intrigante y misteriosa sustancia que emana de mi mente tal vez podría recuperar ideas, pensamientos y aun sentimientos y sacarlos a la luz para reconocerlos, verlos con claridad, analizarlos, pulirlos y enmarcarlos para conseguir por fin algo bello y profundo que adornase este blog como se merece pero no lo haré; dejaré que la melancolía que me produce el cello me invada por completo y que su calidez junto con el bello repiqueteo del piano sigan completando esa escena de vagancia y relajo corporal y que la mente divague laxamente al compás de la música, rolando, rodando y rondando sin rumbo hasta la nota final.

Y con mi habitual estribillo final os aconsejo:

¡Cuidaos, vivid la vida y procurad ser muy felices!

Floréceme

Abrazados bajo los cerezos en flor

que llueven alegres sus pétalos

trémulos ante las caricias

de la suave y cálida brisa

me acurruco contra tu pecho

y te amo y te nostalgio, amor

deseando que seas mi primavera

que florezcas mi alma, mi mente

mi corazón, reacio a florecer con fuerza.

Aprieto mi cara contra tu pecho

escuchando tu sinfonía interior

 perfectamente sincronizada

Tu corazón late con fuerza

en un allegro vivace

mientras el mío mantiene

apenas un suave adagio

Intenta acomodarse al tuyo

logrando apenas un andante

y ya va faltando el aire

por lo que decides aplicar

un delicado boca a boca

para restaurar mi aliento

largo boca a boca pues el corazón

era reacio a bajar su ritmo.

Decidimos prolongar la terapia

de mantenimiento con besos y abrazos

para controlar pulso y respiración.

Dice el doctor que será preciso

tiempo y cuidados hasta la normalidad.

Amor, quiero que seas mi enfermera

para recuperar mi corazón

y también mi jardinera

para hacer de este capullo una bella flor.

Miradas

Como la luna

así tus bellos ojos

siempre fascinan.

Quedando sin sentido

quienes los miran.

–ooOoo–

Noche tras noche

me sumerjo hasta el fondo

de esas lagunas.

Allí nacen los sueños

que a mi me arrullan.

–ooOoo–.

Con tu mirada

descubres mis secretos

más escondidos.

Queda mi alma desnuda

y yo aturdido.

 

No las lleva el viento

 

Ver letra de Palabras para Julia

.

Dicen que las palabras se las lleva el viento pero el viento se lleva únicamente las cosas ligeras, sin peso.

El viento se lleva las palabras ligeras, dichas con ligereza, sin trascendencia pero las palabras cargadas de sentimientos únicamente las hace llegar a su destino donde quedan grabadas, así como en su origen, grabadas de tal forma que no pueden ser borradas ni olvidadas.

Y el más fuerte de los sentimientos es el amor, la amistad, el amor más puro y desinteresado, por lo que las palabras sinceras de amor, de amistad, son imposibles de borrar, siempre siguen vigentes y ni la distancia ni el tiempo ni las tormentas consiguen variar esto, únicamente conseguirán cubrirlas de una ligera capa de polvo que un simple soplido de buena voluntad lo hace volar descubriendo todo el brillo y el valor que permanece invariable.

Es nuestra ofuscación, ese cerrar los ojos exteriores, en lugar de mirar con los ojos del corazón, con los ojos del alma, lo que no nos deja ver o no queremos ver que siguen con la misma fuerza que cuando se pronunciaron o escribieron.

Como bien dice Goytisolo, debemos recordad lo que un día escribieron pensando en nosotros como seguro que ahora siguen pensando.

“Acuérdate de lo que un día yo escribí pensando en ti como ahora pienso”

Porque todas esas palabras , promesas grabadas en los corazones, siguen ahí, es imposible que se las lleve el viento.

De colores

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.

Me preguntas por mi color preferido,

me miras esperando respuesta,

me quedo absorto contemplando tus ojos,

¡me gustan tus ojos!, contesto.

Me gusta el color de los ojos 

que miran tiernos, sinceros.

El rojo cálido de los besos,

el intenso incoloro de los abrazos.

Me gusta el color de la sonrisa

arcoíris invertido.

Me atrae el color de la voz

cariñosa, serena, sugerente.

Me gusta el blanco de la nieve

contrastando con el gris de los árboles,

el color de espuma de una cascada,

el verde del campo en primavera,

los ocres, rojos, amarillos

 que viste el bosque en otoño.

Me subyuga el color plateado

de la luna llena o las estrellas,

el azul del cielo, el verde del mar.

El blanco algodón de las nubes 

invadiendo un cielo azul

o su gris plomizo, cargado de agua

que espera sedienta la tierra.

Me atrae el colorido arcoíris

tras la tormenta.

Me gusta igualmente el negro,

la total oscuridad de una caverna,

 el color del sonido de las gotas de agua

que se lanzan desde las alturas.

El de las sombras en un día soleado.

Por supuesto me gustan todos los colores

que visten mariposas y flores.

Me extasío ante una puesta de sol,

su variación de colores y formas

y ver qué dulce y suavemente

se va acostando el astro rey. 

Me preguntas por mi color preferido

y me quedo pensativo…

¿Hay acaso algún color feo

que no sea la pena, la tristeza, el dolor?

 

 

Soneto a mi estrella

.

Es Alzir mi bella estrella, mi guía

muy pícara y experta en travesuras

con ella me esperan mil aventuras

pues con gracia y humor siempre me lía.

 .

No descansa de noche ni de día

también a oscuras siguen sus locuras

pero sabe endulzar las amarguras

y mis sueños envuelve en poesía.

 .

Ya le voy tomando gran cariño

entre bromas y algunos sobresaltos

voy siguiendo el camino que señala.

.

Aunque en broma yo me enfad0 y la riño

porque cese en sus risas y sus saltos

es un ángel que el cielo me regala.

 .