Y apareció la noche (2)

Una traviesa estrella se apoderó del tintero donde iba cargando mi pluma de ganso preferida, de ala izquierda, con la que estaba escribiendo ese relato; salí tras ella rogándole me lo devolviese pero la muy pícara se reía, esperaba dándome esperanzas y luego corría de nuevo, se escondía y aparecia por otro lado en medio de risas y carcajadas, hasta que al fin decidió ponerlo a mi alcance.

Una estrella mayor y más seria sonreía al ver la escena y cuando me vio regresar, ya con el preciado utensilio, se dirigió hacia mí saludándome amablemente y poniéndome al tanto de ciertos aspectos que quizás yo no sabía.

Perdónala, me dijo, es una buena estrella con un gran corazón pero muy traviesa y gusta de gastar bromas, máxime cuando alguien le cae bien, entonces se vuelve más juguetona todavía, como ha hecho contigo.

Debes saber una cosa esencial, nunca podrás alcanzar una estrella; nosotros os guiamos, marcamos vuestro camino, debéis seguir vuestra estrella pero la meta no está en alcanzarla sino en caminar en la dirección marcada disfrutando de todo cuanto descubráis a lo largo del camino.

Esa estrella traviesa que jugaba contigo, Alzir,  pretende ser tu guía, puedes aceptarla o elegir otra pero te aseguro que es muy de fiar, su mala idea es inofensiva y tu camino, aunque no estará exento de sobresaltos, será cualquier cosa menos aburrido; la considero perfecta para personas con sentido de humor y ganas de juego, con espíritu de niño en su interior.

Agradecí sus aclaraciones y acepté que aquella pizpireta Alzir fuese mi guia, confiando en que nos llevásemos bien aunque no sé si a las estrellas también se les puede devolver broma por broma o travesura por travesura.

El caso es que la traviesa Alzir no solo me impidió seguir escribiendo sino que su travesura y su historia ha desviado lo que estaba contando.

Como iba diciendo, el alboroto de Alzir y sus miles de compañeras fueron despertando a cuantos habitaban en aquella inmensa y serena oscuridad que fueron apareciendo de todos los rincones, espacios y subespacios posibles.

Todo el cielo fue llenándose de seres mágicos y maravillosos a pesar del aspecto tan poco habitual o tan extraño de alguno de ellos; brujas, hadas, duendes, gnomos, lamias, ninfas, centauros, unicornios y miles de especies más revoloteaban por todos los lados.

Además de todos ellos, de unos cómodos espacios de relax o de trabajo, de formas y tamaños muy diversos que estaban distribuidos por doquier y que al parecer llamaban blogs, fueron apareciendo cientos de personajes con aspecto humano pero de muy distintos looks, expresiones, vestimentas y colores.

Muchos aparecían escribiendo o leyendo preciosos poemas, algunos contando pícaras historias y escenas eróticas, como aquél que no tenía corazón en el pecho pues lo llevaba en su mano y que gustaba de restaurantes, aquella otra, aspirador en ristre mientras escribía en su cuaderno, la muchacha de los modelitos y auriculares que no paraba de bailar y cantar, otras reflexionaban mientras pícaramente sonreían a los demás, alguna pensaba y escribía en la oscuridad oscuras y atrayentes historias, otras escribían o recitaban cuentos, de los de verdad, en fin, sería muy largo de explicar los cientos, miles de distintos personajes con sus distintas aficiones y habilidades que habitaban en los blogs.

Una cosa en común les unía y era su afición a visitarse los unos a los otros a pesar de las aparentes distancias, se mandaban saludos, ánimos, premios, besos y abrazos como si de una gran  y dipersa familia se tratase.

Observaban a los seres mágicos, se inspiraban en ellos e interactuaban y eran ayudados por ellos en sus tareas.

Mientras todo esto sucedía en el interior de aquella inmensa, bella y sorprendente noche, se fue acercando el Amanecer anunciando la próxima llegada del Sol que, prepotente como casi siempre se mostraba, venía dispuesto a acabar con los charcos, con la noche entera y lo que es más grave si cabe, con todos aquellos fantásticos y maravillosos seres mágicos que al anunciar la llegada del astro rey se mostraron inquietos, incluso temerosos pues según decían junto con el sol venía su enemigo más peligroso: la cordura, enfermedad que hacía que los humanos dejaran de creer en ellos, abandonasen la sana locura y les invadiera una locura de verdad peligrosa y terrible pues venía acompañada de unos síntomas escalofriantes como envidias, odios desconfianza, ambiciones, guerras, etc. etc.

De repente todo se convirtió en una especie de hormiguero cuando es pisado, todos los seres mágicos corrieron a refugiarse en los sueños, en los rincones más escondidos y los humanos se encerraron en sus blogs huyendo de aquella cordura que todo lo amenazaba.

Incluso la propia noche, replegándose sobre si misma en un increíble ejercicio de contorsionismo se encerró en su propio interior desapareciendo a la vista de cualquiera que no supiese mirar con sus ojos interiores con lentillas de ilusión.

Cuando el sol hizo su aparición no encontró nada diferente a los demás días salvo las nubes, siempre cambiantes; estaban los mismos paisajes, las mismas ciudades, los mismos ríos y montañas…

Más la ilusión permanecía en lugar seguro, dentro de las mentes no contaminadas, también dentro de tu mente, quizá?

 

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13 comentarios en “Y apareció la noche (2)

  1. No corras tanto mi estrella
    Que preciso disfrutar
    Que es precioso lo que veo
    Y aquí me quiero quedar

    Dame un poco de luz, para poder encontrar
    Tantas palabras bellas a mi alma llegar

    Y déjame seguir cantando
    Mientras encuentro el camino
    Dejame mi estrella linda
    Solo una nota más

    Muchos besos musicales.

    Le gusta a 2 personas

  2. Has retratado con mucha exactitud el mundo del blog y le has añadido algo que sin ello no podríamos continuar ninguno de nosotros, como es la fantasía que nos acompaña y nos ilumina cada día, aunque has dibujado al sol como algo malo, yo no lo veo así sera que la noche a pesar de los contratiempos, no es mi aliada, Aunque los mejores momentos para mi afición son los que encuentro en la soledad y el silencio de la madrugada. Me ha gustado mucho esta historia, voy a seguir buscando mi estrella que seguro anda aún por ahí esperándome. Abrazos.

    Le gusta a 3 personas

  3. Porqué comienza a gustarme la noche?
    Será que espero encontrar a mi estrella, esa que me guía por el camino de la fantasía, ilusión y creatividad.
    Alguna quiere mostrarme el camino, más la sigo tímidamente, con ganas unas veces, con prudencia otras pero algo me impide aun dejar que cale en mí y abandonarme resueltamente en esos espacios llamados blog. Salto tímidamente de uno en otro, visitandolos con precaución y a veces en silencio.
    Aun temo que al llegar el día y volver a la realidad, mi estrella desaparezca y no sienta su juguetona presencia?
    Seguiré paseando por esas noches estrelladas y sus espacios , esperando que alguna un día, me regale un tintero como el tuyo, se lleve mis miedos , mi prudencia y comience a tener mi propio espacio, en el que juguetear con las demás. 🙂

    Le gusta a 2 personas

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